14/2/13



Gobierno condena el asesinato de mujeres y anuncia 30 años de cárcel
Tema del Día
PROPUESTA  La presidenta de la Cámara de Diputados propone que la Ley Integral Contra la Violencia a la Mujer, que se aprobará en la Asamblea Legislativa, lleve el nombre de la periodista asesinada de PAT, Hanalí Huaycho.
Redacción central / Cambio
El vicepresidente Álvaro García Linera expresó ayer el repudio del Gobierno contra la violencia hacia la mujer y anunció que el feminicidio será incluido en el Código Penal como nuevo tipo de delito, que será castigado con la pena máxima de 30 años de cárcel, sin derecho a indulto.
 
Marcha de los Trabajdores de la Prensa contra la violencia hacia la Mujer
 
El anuncio fue realizado por el Segundo Mandatario del Estado luego de expresar sus condolencias a la familia de la periodista Hanalí Huaycho, quien fue asesinada por su esposo, el teniente de policía Jorge Clavijo.
La víctima que fue enterrada ayer recibió trece puñaladas el lunes en la noche delante de su hijo de cinco años y murió cuando era trasladada al Hospital Obrero, después de transitar por tres centros de salud que le negaron atención.
Luego de calificar como “brutal y terrible” el asesinato de la periodista, recordó que la Asamblea Legislativa Plurinacional tiene el mandato de acelerar la aprobación de la Ley Integral Contra la Violencia a la Mujer.
“Manifestar nuestra profunda consternación por el brutal y terrible asesinato de la periodista Hanalí Huaycho”, declaró García Linera a los reporteros e informó que un equipo de investigación de la Policía nacional se encuentra desplegado en busca del asesino, para quien “habrá la mayor sanción posible”, advirtió.
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Diputados, Betty Tejada, adelantó a Cambio que propondrá que la nueva norma a aprobarse en el Legislativo lleve el nombre de Hanalí Huaycho, “como un justo homenaje a una mujer trabajadora, entrañable madre, a la que hemos visto desempeñarse diariamente” y que fue víctima de feminicidio.
El vicepresidente García Linera confirmó que la figura penal de feminicidio será incorporada en el Código Penal, con el fin de no dejar sin castigo a los agresores o asesinos por falta de una legislación que no reconoce su condición penal como delincuentes.
“No habrá ningún tipo de atenuante hacia el criminal ni al asesino que mate a una mujer por su condición de mujer”, afirmó.
Según el informe defensorial Feminicidio en Bolivia del año 2012, que define el feminicidio como “la forma más extrema de violencia contra las mujeres, sean niñas, adolescentes o adultas, quienes son víctimas de este delito”, la mayor parte de ellas sufrieron  otras formas de violencia de género, tales como violencia psicológica, violencia física o violencia sexual.
De acuerdo con el documento, el término feminicidio fue utilizado desde hace más de dos siglos, en 1801, en A Satirical View of London (Inglaterra), para denominar el “asesinato de una mujer”, y fue Diana Russell quien utilizó por primera vez el término en el Tribunal Internacional de Crímenes Contra Mujeres, en Bruselas, el año 1976.
En julio de 2006 se desarrolló una reunión de la Red Feminista Latinoamericana y del Caribe Por Una Vida sin Violencia Para las Mujeres, que concluyó que los términos feminicidio y femicidio se refieren al asesinato de mujeres por razones de género, según datos del informe defensorial Feminicidio en Bolivia, del año 2012.
La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, señaló que este delito “es un problema estructural”, resultante del “sistema patriarcal”, que, según la autoridad, establece una condición de “desigualdad entre hombres y mujeres”.
LEGISLACIÓN PENAL VIGENTE
Hasta el momento, Bolivia no tiene tipificado el feminicidio como delito autónomo. El Código Penal, en el título VIII, capítulo I, referido a los delitos contra la vida y la integridad corporal”, sólo establece los tipos penales de homicidio (Art. 251), asesinato (Art. 252), parricidio (Art. 253) y homicidio por emoción violenta (Art. 254).
Se prevé que la incorporación del feminicidio como otro delito distinto de los que se acaba de mencionar “posibilitará la reducción y posterior eliminación de la impunidad”, según la jefa nacional de Programas Especiales del Defensor del Pueblo y ex jefa de Defensoras de Derechos de las Mujeres de la misma institución, Bety Pinto.
La experta explicó que al no existir una figura penal para los asesinos de mujeres muchos de ellos son juzgados  por el delito de homicidio por emoción violenta, hecho que es utilizado como una excusa, ya que se considera como un estado en el cual el sujeto actúa con disminución del poder de los frenos inhibitorios de la voluntad.
“En la práctica, esta figura penal ha sido utilizada por los feminicidas para su defensa, constituyendo en un atenuante y disminuyendo sus condenas”, sostuvo Pinto en una entrevista brindada a Cambio.
Luego de reconocer esta situación como una constante en la justicia boliviana, el Vicepresidente afirmó: “Tenemos que acabar con ese régimen de cuasi-complicidad”.
Anunció que a través de la nueva norma contra la violencia a la mujer, trabajada por el Legislativo, el Estado dotará a la víctima la seguridad de que los criminales serán juzgados con todo el rigor de la ley.
TRIBUNALES EN LA NUEVA LEY
El Vicepresidente anunció que la ley incorporará tribunales especiales que se dedicarán al tratamiento de la violencia contra la mujer, con el fin de agilizar las denuncias.
“Habrá un régimen especial de tribunales que hagan un seguimiento pormenorizado en la ayuda necesaria para que la mujer que denuncie violencia tenga apoyo, seguridad, protección y acompañamiento”, sostuvo. La presidenta de la Cámara de Senadores, Gabriela Montaño, explicó que el proyecto de Ley Integral Contra la Violencia Hacia la Mujer implementará juzgados específicos y fiscales especializados para atender  los casos.
“Ésa es la única manera de agilizar los procesos, porque quien no está sensibilizado y especializado en el caso muchas veces agrede de nuevo a la víctima en lugar de garantizarle que no va a haber impunidad”, sostuvo la legisladora.
Advirtió que esa nueva norma también incluirá medidas en contra de los administradores de justicia que no cumplan con su deber.
Montaño detalló que la nueva ley, cuya revisión fue iniciada ayer y será presentada al pleno de la Cámara de Diputados hasta la próxima semana, garantizará que la mujer agredida no sea revictimizada.
Asimismo, sostuvo que con esta norma se prevé que los procesos sean breves, que los casos no queden impunes y que las sanciones sean más duras y drásticas. La ministra Dávila confirmó que la ley llevará el nombre de Hanalí.
130 feminicidios se registran en promedio cada año en Bolivia, reveló el vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, ayer en conferencia de prensa.
55,81 por ciento del total de casos en Bolivia fueron perpetrados por las parejas íntimas de la víctima.
“No vamos a escatimar esfuerzos hasta que tengamos al culpable recibiendo el mayor castigo.
“Expresamos nuestra solidaridad con la familia doliente y condenamos este hecho. Amanda Dávila  Ministra de Comunicación.
“¡No queremos impunidad! La nueva norma castigará con todo el rigor de la ley a todos los infractores. Gabriela Montaño Presidenta de Senadores
“Propondré que la ley lleve el nombre de esta digna mujer, a quien todos conocimos como gran periodista. Betty Tejada Presidenta de Diputados
Violencia contra la mujer está en todas las clases y sectores sociales
El crimen que conmovió a todo el país forma parte del registro de uno de los índices más altos de violencia contra la mujer en la región. Según el vicepresidente Álvaro García Linera, en Bolivia se reportan cada año más de cien mil denuncias de agresiones violentas contra las mujeres.
Luego de lamentar que en Bolivia se registran entre 120 y 140 feminicidios cada año, la autoridad afirmó que los hechos de violencia se suscitan en todos los ámbitos de la sociedad, tanto en los de más bajos recursos económicos como en los más altos.  
“La violencia contra la mujer atraviesa las clases populares, las clases medias y las clases altas”, afirmó el Segundo Mandatario del país antes de reflexionar que “pegar y golpear a una mujer no es parte de nuestra cultura”.
La afirmación fue realizada por García Linera basada en un estudio realizado por él mismo durante sus años como docente universitario.
En esa línea, afirmó de forma enfática que “pegar o agredir a una mujer es una muestra de castración mental e incapacidad de un varón agresor”.
Dijo que la hombría de un varón no se muestra en los golpes y patadas, sino en la capacidad de diálogo con su pareja. “El hombre que recurre a los puñetes y a las patadas es un impotente, es un derrotado e incapaz”, sentenció.
Datos del Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (Cidem) evidencian que en 2009 se registraron 143 muertes de mujeres; en 2010, 145; en 2011, 157; y entre enero y noviembre de 2012, 97 decesos. El 55,81 por ciento de los casos fue perpetrado por cónyuges, ex cónyuges, novios y/o ex novios de las víctimas.



Morales llama a la unidad para volver al mar y acusa a Chile de usar políticamente la captura de tres conscriptos
“Entendemos perfectamente que el gobierno (de Chile) ha tomado una decisión política y no jurídica. Quiero que sepan que también vamos a enfrentar políticamente para liberar a nuestros soldados capturados en Chile”, anunció al referirse a la captura de tres conscriptos bolivianos en territorio chileno.
El Presidente Evo Morales junto al Vicepresidente Alvaro Garcia Linera
y autoridades Nacionales en el Dia del Desagravio  de la invacion de Chile en 1879
 
La Razón Digital / Baldwin Montero / La Paz

09:48 / 14 de febrero de 2013
En el acto de repudio a la invasión chilena de 1879, el presidente Evo Morales convocó hoy a la unidad de los bolivianos para lograr el objetivo de volver al mar con soberanía y acusó el gobierno de Chile de mantener un doble discurso en este tema y de utilizar políticamente la captura de tres conscriptos en la frontera.

“Las invasiones no traen soluciones, las invasiones sólo traen profundas diferencias y heridas y por eso en este día de repudio nuevamente apelar, no solamente al pueblo boliviano, sino a la comunidad internacional, acompañar a Bolivia en la recuperación del mar”, afirmó el Mandatario, ante autoridades de los tres poderes del Estado, diplomáticos y jefes militares y policiales que asistieron al acto que se realizó en la Plaza Murillo.

El 14 de febrero de 1879 Chile invadió Antofagasta, un año después de que el Congreso boliviano aprobara una ley mediante la cual imponía  un impuesto de diez centavos por quintal de salitre exportado a la Compañía de Salitres y ferrocarril de Antofagasta, la misma que se encontraba asentada en el litoral boliviano y contaba con capitales chilenos e ingleses.

Morales dijo que esta fue una invasión motivada por “los intereses de grupos oligárquicos apoyados por las transnacionales”, que al final derivó en un tratado “impuesto y ahora incumplido”, que dejó a Bolivia sin salida al Océano Pacífico.

En este contexto, dijo que Bolivia reclama un derecho, que está por encima de cualquier tratado internacional. “No es ninguna reivindicación, ninguna aspiración, sino el derecho del pueblo boliviano el de retornar al mar con soberanía”.

“Los tratados o convenios internacionales no pueden estar por encima del derecho de los pueblos”, insistió, para luego pedir a los bolivianos “respetando nuestras diferencias…unidad, unidad, porque el tema del mar es un derecho del pueblo boliviano”.

Posteriormente se refirió a los tres conscriptos bolivianos que el 25 de enero fueron detenidos en territorio chileno (Álex Choque Quispe, Augusto Cárdenas García y José Luis Fernández Choque) y que ahora son juzgados en ese país por ingreso ilegal portando armas.

“Entendemos perfectamente que el gobierno (de Chile) ha tomado una decisión política y no jurídica. Quiero que sepan que también vamos a enfrentar políticamente para liberar a nuestros soldados capturados en Chile”, anunció.

Posteriormente anunció que serán declarados "grandes defensores del mar" porque su captura política se produjo en el contexto de las acciones que realiza Bolivia para reclamar su derecho de retorno al mar con soberanía y prometió: "nunca los vamos a abandonar".

Morales se refirió además a la posición del actual presidente de Chile, Sebastián Piñera y dijo que utiliza un doble discurso.

"El Presidente de Chile permanentemente dijo en eventos internacionales que el tema del mar era una cuestión bilateral, pero las semanas pasadas informó que si había fallo de la Haya a favor de Perú Bolivia no tendría salida al mar. El Presidente de Chile multilateraliza el tema del mar... Seguramente la conciencia remuerde a alguna autoridades de Chile y no pueden terminar de coordinar los términos que usan en eventos internacionales", afirmó.

28/1/13



Bolivia: encuentro con los últimos sobrevivientes de una tribu milenaria
Lorena Arroyo
Enviada especial de BBC Mundo a Bolivia
 Jueves, 24 de enero de 2013

El pacahuara pertenece a la familia lingüística pano.
La UNESCO lo define como un idioma en situación crítica, el paso previo a la extinción.
El antropólogo Wigberto Rivero ha recogido algunas palabras en pacahuara: Yucha (Mujer), Mapo (Cabeza), Huari (Sol), Oche (Luna), Jene (Agua), Huaquehue (Joven), Ea (Yo), Aa (Aquel), Aquemia (Quiero), Oje aquemia (No quiero)
Sentada en la puerta de su humilde casa de madera y hojas secas de palmera motacú, Bose Yacu entonaba con voz grave y firme las canciones que le enseñó su padre Papa Yacu hace más de cuatro décadas a las orillas del Río Negro, en la Amazonía boliviana.

"Ésta la cantaba mi padre cuando veía huellas de chancho tropero y se iba a cazarlo"; "ésta otra cuando íbamos a recoger almendras" y "ésta cuando íbamos a visitar a alguien para que supiera que íbamos en son de paz", relataba Bose entre canción y canción.

La mujer delgada, de tez morena curtida por el sol y por los años y de cabello largo y liso recogido en una coleta, era la mayor de los indígenas pacahuaras y la única que mantenía algunos rasgos característicos de su tribu, como su corte de pelo con un flequillo desfilado por los lados y un canuto de tacuara -una especie de bambú- en la nariz del que sobresalían dos plumas rojas.

Cuando la conocí, en septiembre del año pasado en una visita a su comunidad, tuve la sensación de que las canciones y los relatos de Bose escribirían el último capítulo de la historia de su tribu: los pacahuaras.
Bose falleció a finales de diciembre de 2012 dejando atrás a sus cinco hermanos que son los últimos pacahuaras.

Puede que la noticia de su muerte no haya salido en ningún periódico, pero fue una pérdida importante: con ella se fue buena parte de la historia del que un día fue uno de los principales grupos indígenas amazónicos.
Las melodías ancestrales que ella cantaba están hoy a punto de desaparecer ya que los pacahuaras envejecen y no tienen a quién pasarle sus conocimientos.

"Un puñado de sobrevivientes"
Buscando a los pacahuaras

Los últimos pacahuaras viven en tres aldeas diferentes en los alrededores de Alto Ivon, una comunidad a unos 1.000 kilómetros de la principal ciudad de Bolivia, La Paz.

Para llegar allí, tomamos dos avionetas comerciales que nos trasladaron de los picos nevados de Los Andes a los bosques frondosos del Amazonas.
Una vez en Riberalta, la ciudad más cercana a Alto Ivon con aeropuerto, faltaban cuatro horas por caminos cargados de polvo rojizo.
Pero el viaje para contactar a los pacahuaras no es sólo geográfico, sino también cultural y lingüístico, entre el pacahuara, el chácobo y el español.

Y es que, para poder acceder a ellos, hay que pedir permiso a los líderes de los chácobos, la tribu vecina.
"No es así nomás", nos dijo uno de los dirigentes de Cirabo, la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia, cuando le informamos de nuestra intención de entrevistar a los seis últimos miembros de la tribu.
Poco después, otro de los líderes fue más explícito al mostrarnos una lista escrita a mano con comida, gasolina y otros productos que debíamos comprar como una especie de "peaje" para entrar en la comunidad.

Según el antropólogo francés Philippe Erikson, a finales del siglo XVIII, los pacahuaras "ocupaban un inmenso territorio que correspondía prácticamente a la mitad del norte de la actual Bolivia".
"Dos siglos más tarde, los últimos pacahuaras, o al menos los últimos amerindios así llamados, no son más que un puñado de sobrevivientes", señala Erikson en el prólogo del libro "La Reducción Imposible: Las expediciones del padre Negrete a los Pacaguaras (1795-1800)".

Los cinco últimos pacahuaras viven en los alrededores de Alto Ivon, una remota comunidad del departamento de Beni, a donde fueron trasladados en 1969 convencidos por unos misioneros estadounidenses.
Fue al final de la época de la fiebre del caucho, una etapa en la que el mayor enemigo de los miembros de la tribu no eran los animales salvajes del Amazonas sino la ambición del mundo por explotar los recursos de la selva.
Los pacahuaras aseguran que sufrieron mucho de manos de los siringueros, como llaman en Bolivia a quienes extraen caucho, y la familia de Bose es la única que se cree que sobrevivió de aquella época:
"Luchamos bastante. A mi padre lo golpearon y le hicieron cortes en la cabeza. Él logró lanzarse al agua y tuvo que subir por un barranco. Entonces de ahí lo llevaron a su pascana, a su casita", afirmó Bose en entrevista con BBC Mundo.

Y con la misma firmeza con la que cantaba, relataba cómo en otra ocasión defendió a su padre del ataque de un cauchero: "Mi padre le dio en la cabeza al brasileño con un hacha y cuando vi que cayó, le corté el pie con un machete porque me dio mucha rabia ver así a mi padre, todo golpeado".

Como el resto de los miembros de su familia que todavía viven, Bose no sabía exactamente cuántos años tenía, pero recordaba que era una adolescente cuando llegó a Alto Ivon, donde su familia fue acogida por los chácobos, una tribu de la misma familia etnológica que los pacahuaras, con una lengua y cultura similar.

Los hijos y nietos de los pacahuaras ya no hablan su idioma

La idea de los religiosos del Instituto Lingüístico de Verano que los trasladaron, explica el antropólogo boliviano Wigberto Rivero, era que los chácobos -de la familia de los panos, como los pacahuaras- los asimilasen para que se salvasen "porque por el reducido número que eran ya no había la posibilidad de una sostenibilidad de crecimiento biológico".

Los chácobos aceptaron la propuesta de los misioneros y algunos los acompañaron a las orillas del Río Negro, en el departamento de Pando, para buscar a los pacahuaras.

"Había muchos problemas en el Río Negro. Lamentamos que los brasileiros estaban eliminando a los compañeros y tuvimos que viajar un grupo de chácobos y un misionero", recuerda Alberto Ortiz, actual presidente de Cirabo, la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia.
Según explica, al llegar al Río Negro hicieron un campamento y trazaron una senda con "machetes y hachas" para tratar de atraer a los pacahuaras.
Un mes después, regresaron al mismo lugar y al ver que ya no estaban las herramientas pensaron que los pacahuaras debían estar cerca.

"Estaban cerca, armados con flechas y nosotros como chácobos hablábamos dialecto, no castellano. Y les gritamos: ¡vení, nosotros somos indígenas!"
Rabi Ortiz

"Pasó un tiempo y escuchamos la bulla que venía cerca y estábamos contentos. Estaban cerca, armados con flechas y nosotros como chácobos hablábamos dialecto, no castellano. Y les gritamos: ¡vení, vení, nosotros somos indígenas!", recuerda en declaraciones a BBC Mundo.
Ortiz asegura que no fue fácil convencer al líder de la familia pacahuara Papa Yacu de que dejara sus tierras ancestrales, pero al final aceptó y los misioneros lo trasladaron a Alto Ivon junto con sus dos mujeres -que eran hermanas entre sí- y sus seis hijos en dos avionetas.

"Papa Yacu dijo que si no nos comportábamos con ellos, se iban a escapar al monte y se iban a volver al Río Negro", recuerda, por su parte, el profesor chácobo Here Ortiz, cuyo padre era en aquella época el gran líder chácobo. "Una vez en Alto Ivon, los chácobos los recibieron, hicieron fiesta y les entregaron plátano y yuca para que comieran", le dice a BBC Mundo.

"Nuestra cultura todavía está viva"

Más de 40 años después de aquel viaje, el patriarca de la familia y sus dos mujeres ya han muerto y cuatro de sus hijos se mezclaron con miembros de la tribu vecina con los que han tenido hijos y han asimilado su idioma y su cultura.


El ejemplo más claro es el de Maro, el menor de los pacahuaras.

Llegó a Alto Ivon cuando era sólo un bebé y apenas habla pacahuara, un idioma que tampoco aprenderán sus hijos. "Es más directo hablar chácobo. 

Ellos ya no pueden hablar como hablaba Bose", explica Maro, quien vive junto a su mujer chácoba en Cachuelita, una comunidad aledaña a Alto Ivon.
Según explica el antropólogo Rivero, se ha dado "un proceso irreversible de asimilación" que comenzó con el idioma y que en muchos casos, como el de Maro, ha pasado a ser cultural y social.

Bose era la única que estaba casada con otro miembro de su tribu: Buca, que era bastante más joven que ella: "Cuando era joven no tuve marido. Mi padre se juntó con la hermana de mi madre y mi esposo es hijo de su segunda mujer. Así que Buca y yo somos mitad hermanos", me explicó.

La pareja no sabía explicar por qué no tuvieron hijos y aunque eran conscientes de que eso podía significar el final de su idioma y su cultura, no parecían estar preocupados por ello.

"No estoy triste. Nuestra cultura todavía está viva. Cuando muramos, se extinguirá pero todavía estamos vivos", comentaba el marido y hermanastro de Bose, Buca.
Sin embargo, tras la muerte de su esposa, Buca da vueltas por la comunidad "solo, como un perro sin dueño", según cuenta Pae Dávalos, un dirigente chácobo.

La muerte de Bose es un gran pesar para Buca y probablemente también para el profesor chácobo Here Ortiz, quien estaba buscando recursos para registrar la historia y la lengua de los pacahuaras.

La idea de Ortiz era entrevistar a Bose para recopilar palabras pacahuaras para que las nuevas generaciones no olvidaran el idioma de sus antepasados.
Pero la mayor de los pacahuaras murió antes de que pudiera hacerlo y se llevó buena parte de los recuerdos que quedaban de la historia de su tribu a la tumba.





Bolivia denunciará en la Celac el incumplimiento de Chile a Tratado de 1904

Presidente Evo Morales durante su intervención
ante la Comunidad de  Estados Americanos de América Latina y el Caribe (CELAC)
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, aseguró ayer que Chile honra las prescripciones del Tratado de 1904, que selló el encierro boliviano.

Redacción central (FUENTE CAMBIO)

El presidente Evo Morales replicará hoy a su homólogo de Chile, Sebastián Piñera, en el ámbito de la plenaria de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac), el argumento de la vigencia y cumplimiento del Tratado de 1904, que selló el enclaustramiento boliviano.

“El Tratado de 1904 fue impuesto e incumplido y mañana demostraremos eso. Cuando hay tratados o convenios internacionales que violan los derechos humanos no hay un tratado que resista a ese derecho de los pueblos. Por eso he venido acá a pedir al pueblo chileno, y sé que el pueblo chileno y muchos movimientos sociales apoyan este derecho, y repito no es reivindicación o una aspiración, es un derecho del pueblo”, manifestó.

Morales aseveró que los tratados no son intangibles y por lo tanto son rrevisables.

El Presidente boliviano recordó que el Tratado de 1904 fue revisado con anterioridad por gobiernos chilenos.
En ese marco, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde explicó que Morales hará uso de la palabra en ocasión de la cumbre de la Celac.

“Seguramente ahí será la oportunidad para responder a esta falta de congruencia y estas aseveraciones que hizo el presidente Piñera, inexactas y falsas”, sostuvo Alurralde.

También señaló que Chile tiene una posición monolítica y muy antigua que no demuestra la necesidad de integración que se necesita en estos tiempos.

El ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, destacó la demanda del Primer Mandatario al derecho de una salida soberana al mar.
“El tema del mar es irrenunciable para la política exterior boliviana, el presidente Morales es el Canciller del Estado por excelencia y su discurso ratifica la lucha inclaudicable del pueblo boliviano por un acceso soberano al mar”, dijo.

Trabajadores de Chile piden ‘mar sin condiciones’ para Bolivia.

La lidereza de los trabajadores sindicalizados de Chile, Bárbara Figueroa, pidió ayer a su Gobierno, en Santiago, la cesión incondicional de una salida al mar para la mediterránea Bolivia, según ABI.

‘Mar sin condiciones para Bolivia’, proclamó la dirigenta de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT). Dijo que ésa es la resolución de una cumbre social de pueblos indígenas que se celebra en Santiago de manera paralela a la primera junta de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe y la Unión Europea, que reúne a jefes de Estado de 33 países de ambos continentes en Santiago. Bolivia carece de litoral marítimo desde 1879, cuando perdió a manos de Chile 400 km lineales de costa y 120.000 km2 de territorios. Desde entonces, Bolivia reclama una franja soberana de acceso a ultramar.

Figueroa pareció evocar la proclama de organizaciones sociales chilenas, que en marzo de 2006 pidieron a coro en un polivalente deportivo ‘mar para Bolivia’.

Cancilleres del Perú y de Bolivia acuerdan impulsar iniciativas

Los cancilleres de Bolivia, David Choquehuanca, y de Perú, Rafael Roncagliolo, acordaron ayer acciones dirigidas a dinamizar la cooperación bilateral y a promover la integración en la región.

Los ministros pasaron revista a la agenda y a los mecanismos bilaterales, además respaldaron el proceso de relanzamiento y reforma de la emblemática Autoridad Binacional del Lago Titicaca para asegurar la sostenibilidad del sistema hídrico y fortalecer las capacidades de la institución.

Asimismo, el canciller Roncagliolo expresó su confianza en la aprobación del Protocolo Complementario y Ampliatorio de los Convenios de Ilo y otros aspectos de interés binacional.