14/2/13




Morales llama a la unidad para volver al mar y acusa a Chile de usar políticamente la captura de tres conscriptos
“Entendemos perfectamente que el gobierno (de Chile) ha tomado una decisión política y no jurídica. Quiero que sepan que también vamos a enfrentar políticamente para liberar a nuestros soldados capturados en Chile”, anunció al referirse a la captura de tres conscriptos bolivianos en territorio chileno.
El Presidente Evo Morales junto al Vicepresidente Alvaro Garcia Linera
y autoridades Nacionales en el Dia del Desagravio  de la invacion de Chile en 1879
 
La Razón Digital / Baldwin Montero / La Paz

09:48 / 14 de febrero de 2013
En el acto de repudio a la invasión chilena de 1879, el presidente Evo Morales convocó hoy a la unidad de los bolivianos para lograr el objetivo de volver al mar con soberanía y acusó el gobierno de Chile de mantener un doble discurso en este tema y de utilizar políticamente la captura de tres conscriptos en la frontera.

“Las invasiones no traen soluciones, las invasiones sólo traen profundas diferencias y heridas y por eso en este día de repudio nuevamente apelar, no solamente al pueblo boliviano, sino a la comunidad internacional, acompañar a Bolivia en la recuperación del mar”, afirmó el Mandatario, ante autoridades de los tres poderes del Estado, diplomáticos y jefes militares y policiales que asistieron al acto que se realizó en la Plaza Murillo.

El 14 de febrero de 1879 Chile invadió Antofagasta, un año después de que el Congreso boliviano aprobara una ley mediante la cual imponía  un impuesto de diez centavos por quintal de salitre exportado a la Compañía de Salitres y ferrocarril de Antofagasta, la misma que se encontraba asentada en el litoral boliviano y contaba con capitales chilenos e ingleses.

Morales dijo que esta fue una invasión motivada por “los intereses de grupos oligárquicos apoyados por las transnacionales”, que al final derivó en un tratado “impuesto y ahora incumplido”, que dejó a Bolivia sin salida al Océano Pacífico.

En este contexto, dijo que Bolivia reclama un derecho, que está por encima de cualquier tratado internacional. “No es ninguna reivindicación, ninguna aspiración, sino el derecho del pueblo boliviano el de retornar al mar con soberanía”.

“Los tratados o convenios internacionales no pueden estar por encima del derecho de los pueblos”, insistió, para luego pedir a los bolivianos “respetando nuestras diferencias…unidad, unidad, porque el tema del mar es un derecho del pueblo boliviano”.

Posteriormente se refirió a los tres conscriptos bolivianos que el 25 de enero fueron detenidos en territorio chileno (Álex Choque Quispe, Augusto Cárdenas García y José Luis Fernández Choque) y que ahora son juzgados en ese país por ingreso ilegal portando armas.

“Entendemos perfectamente que el gobierno (de Chile) ha tomado una decisión política y no jurídica. Quiero que sepan que también vamos a enfrentar políticamente para liberar a nuestros soldados capturados en Chile”, anunció.

Posteriormente anunció que serán declarados "grandes defensores del mar" porque su captura política se produjo en el contexto de las acciones que realiza Bolivia para reclamar su derecho de retorno al mar con soberanía y prometió: "nunca los vamos a abandonar".

Morales se refirió además a la posición del actual presidente de Chile, Sebastián Piñera y dijo que utiliza un doble discurso.

"El Presidente de Chile permanentemente dijo en eventos internacionales que el tema del mar era una cuestión bilateral, pero las semanas pasadas informó que si había fallo de la Haya a favor de Perú Bolivia no tendría salida al mar. El Presidente de Chile multilateraliza el tema del mar... Seguramente la conciencia remuerde a alguna autoridades de Chile y no pueden terminar de coordinar los términos que usan en eventos internacionales", afirmó.

28/1/13



Bolivia: encuentro con los últimos sobrevivientes de una tribu milenaria
Lorena Arroyo
Enviada especial de BBC Mundo a Bolivia
 Jueves, 24 de enero de 2013

El pacahuara pertenece a la familia lingüística pano.
La UNESCO lo define como un idioma en situación crítica, el paso previo a la extinción.
El antropólogo Wigberto Rivero ha recogido algunas palabras en pacahuara: Yucha (Mujer), Mapo (Cabeza), Huari (Sol), Oche (Luna), Jene (Agua), Huaquehue (Joven), Ea (Yo), Aa (Aquel), Aquemia (Quiero), Oje aquemia (No quiero)
Sentada en la puerta de su humilde casa de madera y hojas secas de palmera motacú, Bose Yacu entonaba con voz grave y firme las canciones que le enseñó su padre Papa Yacu hace más de cuatro décadas a las orillas del Río Negro, en la Amazonía boliviana.

"Ésta la cantaba mi padre cuando veía huellas de chancho tropero y se iba a cazarlo"; "ésta otra cuando íbamos a recoger almendras" y "ésta cuando íbamos a visitar a alguien para que supiera que íbamos en son de paz", relataba Bose entre canción y canción.

La mujer delgada, de tez morena curtida por el sol y por los años y de cabello largo y liso recogido en una coleta, era la mayor de los indígenas pacahuaras y la única que mantenía algunos rasgos característicos de su tribu, como su corte de pelo con un flequillo desfilado por los lados y un canuto de tacuara -una especie de bambú- en la nariz del que sobresalían dos plumas rojas.

Cuando la conocí, en septiembre del año pasado en una visita a su comunidad, tuve la sensación de que las canciones y los relatos de Bose escribirían el último capítulo de la historia de su tribu: los pacahuaras.
Bose falleció a finales de diciembre de 2012 dejando atrás a sus cinco hermanos que son los últimos pacahuaras.

Puede que la noticia de su muerte no haya salido en ningún periódico, pero fue una pérdida importante: con ella se fue buena parte de la historia del que un día fue uno de los principales grupos indígenas amazónicos.
Las melodías ancestrales que ella cantaba están hoy a punto de desaparecer ya que los pacahuaras envejecen y no tienen a quién pasarle sus conocimientos.

"Un puñado de sobrevivientes"
Buscando a los pacahuaras

Los últimos pacahuaras viven en tres aldeas diferentes en los alrededores de Alto Ivon, una comunidad a unos 1.000 kilómetros de la principal ciudad de Bolivia, La Paz.

Para llegar allí, tomamos dos avionetas comerciales que nos trasladaron de los picos nevados de Los Andes a los bosques frondosos del Amazonas.
Una vez en Riberalta, la ciudad más cercana a Alto Ivon con aeropuerto, faltaban cuatro horas por caminos cargados de polvo rojizo.
Pero el viaje para contactar a los pacahuaras no es sólo geográfico, sino también cultural y lingüístico, entre el pacahuara, el chácobo y el español.

Y es que, para poder acceder a ellos, hay que pedir permiso a los líderes de los chácobos, la tribu vecina.
"No es así nomás", nos dijo uno de los dirigentes de Cirabo, la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia, cuando le informamos de nuestra intención de entrevistar a los seis últimos miembros de la tribu.
Poco después, otro de los líderes fue más explícito al mostrarnos una lista escrita a mano con comida, gasolina y otros productos que debíamos comprar como una especie de "peaje" para entrar en la comunidad.

Según el antropólogo francés Philippe Erikson, a finales del siglo XVIII, los pacahuaras "ocupaban un inmenso territorio que correspondía prácticamente a la mitad del norte de la actual Bolivia".
"Dos siglos más tarde, los últimos pacahuaras, o al menos los últimos amerindios así llamados, no son más que un puñado de sobrevivientes", señala Erikson en el prólogo del libro "La Reducción Imposible: Las expediciones del padre Negrete a los Pacaguaras (1795-1800)".

Los cinco últimos pacahuaras viven en los alrededores de Alto Ivon, una remota comunidad del departamento de Beni, a donde fueron trasladados en 1969 convencidos por unos misioneros estadounidenses.
Fue al final de la época de la fiebre del caucho, una etapa en la que el mayor enemigo de los miembros de la tribu no eran los animales salvajes del Amazonas sino la ambición del mundo por explotar los recursos de la selva.
Los pacahuaras aseguran que sufrieron mucho de manos de los siringueros, como llaman en Bolivia a quienes extraen caucho, y la familia de Bose es la única que se cree que sobrevivió de aquella época:
"Luchamos bastante. A mi padre lo golpearon y le hicieron cortes en la cabeza. Él logró lanzarse al agua y tuvo que subir por un barranco. Entonces de ahí lo llevaron a su pascana, a su casita", afirmó Bose en entrevista con BBC Mundo.

Y con la misma firmeza con la que cantaba, relataba cómo en otra ocasión defendió a su padre del ataque de un cauchero: "Mi padre le dio en la cabeza al brasileño con un hacha y cuando vi que cayó, le corté el pie con un machete porque me dio mucha rabia ver así a mi padre, todo golpeado".

Como el resto de los miembros de su familia que todavía viven, Bose no sabía exactamente cuántos años tenía, pero recordaba que era una adolescente cuando llegó a Alto Ivon, donde su familia fue acogida por los chácobos, una tribu de la misma familia etnológica que los pacahuaras, con una lengua y cultura similar.

Los hijos y nietos de los pacahuaras ya no hablan su idioma

La idea de los religiosos del Instituto Lingüístico de Verano que los trasladaron, explica el antropólogo boliviano Wigberto Rivero, era que los chácobos -de la familia de los panos, como los pacahuaras- los asimilasen para que se salvasen "porque por el reducido número que eran ya no había la posibilidad de una sostenibilidad de crecimiento biológico".

Los chácobos aceptaron la propuesta de los misioneros y algunos los acompañaron a las orillas del Río Negro, en el departamento de Pando, para buscar a los pacahuaras.

"Había muchos problemas en el Río Negro. Lamentamos que los brasileiros estaban eliminando a los compañeros y tuvimos que viajar un grupo de chácobos y un misionero", recuerda Alberto Ortiz, actual presidente de Cirabo, la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia.
Según explica, al llegar al Río Negro hicieron un campamento y trazaron una senda con "machetes y hachas" para tratar de atraer a los pacahuaras.
Un mes después, regresaron al mismo lugar y al ver que ya no estaban las herramientas pensaron que los pacahuaras debían estar cerca.

"Estaban cerca, armados con flechas y nosotros como chácobos hablábamos dialecto, no castellano. Y les gritamos: ¡vení, nosotros somos indígenas!"
Rabi Ortiz

"Pasó un tiempo y escuchamos la bulla que venía cerca y estábamos contentos. Estaban cerca, armados con flechas y nosotros como chácobos hablábamos dialecto, no castellano. Y les gritamos: ¡vení, vení, nosotros somos indígenas!", recuerda en declaraciones a BBC Mundo.
Ortiz asegura que no fue fácil convencer al líder de la familia pacahuara Papa Yacu de que dejara sus tierras ancestrales, pero al final aceptó y los misioneros lo trasladaron a Alto Ivon junto con sus dos mujeres -que eran hermanas entre sí- y sus seis hijos en dos avionetas.

"Papa Yacu dijo que si no nos comportábamos con ellos, se iban a escapar al monte y se iban a volver al Río Negro", recuerda, por su parte, el profesor chácobo Here Ortiz, cuyo padre era en aquella época el gran líder chácobo. "Una vez en Alto Ivon, los chácobos los recibieron, hicieron fiesta y les entregaron plátano y yuca para que comieran", le dice a BBC Mundo.

"Nuestra cultura todavía está viva"

Más de 40 años después de aquel viaje, el patriarca de la familia y sus dos mujeres ya han muerto y cuatro de sus hijos se mezclaron con miembros de la tribu vecina con los que han tenido hijos y han asimilado su idioma y su cultura.


El ejemplo más claro es el de Maro, el menor de los pacahuaras.

Llegó a Alto Ivon cuando era sólo un bebé y apenas habla pacahuara, un idioma que tampoco aprenderán sus hijos. "Es más directo hablar chácobo. 

Ellos ya no pueden hablar como hablaba Bose", explica Maro, quien vive junto a su mujer chácoba en Cachuelita, una comunidad aledaña a Alto Ivon.
Según explica el antropólogo Rivero, se ha dado "un proceso irreversible de asimilación" que comenzó con el idioma y que en muchos casos, como el de Maro, ha pasado a ser cultural y social.

Bose era la única que estaba casada con otro miembro de su tribu: Buca, que era bastante más joven que ella: "Cuando era joven no tuve marido. Mi padre se juntó con la hermana de mi madre y mi esposo es hijo de su segunda mujer. Así que Buca y yo somos mitad hermanos", me explicó.

La pareja no sabía explicar por qué no tuvieron hijos y aunque eran conscientes de que eso podía significar el final de su idioma y su cultura, no parecían estar preocupados por ello.

"No estoy triste. Nuestra cultura todavía está viva. Cuando muramos, se extinguirá pero todavía estamos vivos", comentaba el marido y hermanastro de Bose, Buca.
Sin embargo, tras la muerte de su esposa, Buca da vueltas por la comunidad "solo, como un perro sin dueño", según cuenta Pae Dávalos, un dirigente chácobo.

La muerte de Bose es un gran pesar para Buca y probablemente también para el profesor chácobo Here Ortiz, quien estaba buscando recursos para registrar la historia y la lengua de los pacahuaras.

La idea de Ortiz era entrevistar a Bose para recopilar palabras pacahuaras para que las nuevas generaciones no olvidaran el idioma de sus antepasados.
Pero la mayor de los pacahuaras murió antes de que pudiera hacerlo y se llevó buena parte de los recuerdos que quedaban de la historia de su tribu a la tumba.





Bolivia denunciará en la Celac el incumplimiento de Chile a Tratado de 1904

Presidente Evo Morales durante su intervención
ante la Comunidad de  Estados Americanos de América Latina y el Caribe (CELAC)
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, aseguró ayer que Chile honra las prescripciones del Tratado de 1904, que selló el encierro boliviano.

Redacción central (FUENTE CAMBIO)

El presidente Evo Morales replicará hoy a su homólogo de Chile, Sebastián Piñera, en el ámbito de la plenaria de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac), el argumento de la vigencia y cumplimiento del Tratado de 1904, que selló el enclaustramiento boliviano.

“El Tratado de 1904 fue impuesto e incumplido y mañana demostraremos eso. Cuando hay tratados o convenios internacionales que violan los derechos humanos no hay un tratado que resista a ese derecho de los pueblos. Por eso he venido acá a pedir al pueblo chileno, y sé que el pueblo chileno y muchos movimientos sociales apoyan este derecho, y repito no es reivindicación o una aspiración, es un derecho del pueblo”, manifestó.

Morales aseveró que los tratados no son intangibles y por lo tanto son rrevisables.

El Presidente boliviano recordó que el Tratado de 1904 fue revisado con anterioridad por gobiernos chilenos.
En ese marco, el vicecanciller Juan Carlos Alurralde explicó que Morales hará uso de la palabra en ocasión de la cumbre de la Celac.

“Seguramente ahí será la oportunidad para responder a esta falta de congruencia y estas aseveraciones que hizo el presidente Piñera, inexactas y falsas”, sostuvo Alurralde.

También señaló que Chile tiene una posición monolítica y muy antigua que no demuestra la necesidad de integración que se necesita en estos tiempos.

El ministro de la Presidencia de Bolivia, Juan Ramón Quintana, destacó la demanda del Primer Mandatario al derecho de una salida soberana al mar.
“El tema del mar es irrenunciable para la política exterior boliviana, el presidente Morales es el Canciller del Estado por excelencia y su discurso ratifica la lucha inclaudicable del pueblo boliviano por un acceso soberano al mar”, dijo.

Trabajadores de Chile piden ‘mar sin condiciones’ para Bolivia.

La lidereza de los trabajadores sindicalizados de Chile, Bárbara Figueroa, pidió ayer a su Gobierno, en Santiago, la cesión incondicional de una salida al mar para la mediterránea Bolivia, según ABI.

‘Mar sin condiciones para Bolivia’, proclamó la dirigenta de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT). Dijo que ésa es la resolución de una cumbre social de pueblos indígenas que se celebra en Santiago de manera paralela a la primera junta de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe y la Unión Europea, que reúne a jefes de Estado de 33 países de ambos continentes en Santiago. Bolivia carece de litoral marítimo desde 1879, cuando perdió a manos de Chile 400 km lineales de costa y 120.000 km2 de territorios. Desde entonces, Bolivia reclama una franja soberana de acceso a ultramar.

Figueroa pareció evocar la proclama de organizaciones sociales chilenas, que en marzo de 2006 pidieron a coro en un polivalente deportivo ‘mar para Bolivia’.

Cancilleres del Perú y de Bolivia acuerdan impulsar iniciativas

Los cancilleres de Bolivia, David Choquehuanca, y de Perú, Rafael Roncagliolo, acordaron ayer acciones dirigidas a dinamizar la cooperación bilateral y a promover la integración en la región.

Los ministros pasaron revista a la agenda y a los mecanismos bilaterales, además respaldaron el proceso de relanzamiento y reforma de la emblemática Autoridad Binacional del Lago Titicaca para asegurar la sostenibilidad del sistema hídrico y fortalecer las capacidades de la institución.

Asimismo, el canciller Roncagliolo expresó su confianza en la aprobación del Protocolo Complementario y Ampliatorio de los Convenios de Ilo y otros aspectos de interés binacional.

23/1/13



El rápido derretimiento
de los glaciares de los Andes
Glaciares Andinos podrian desaparecer segun  informe de la BBC

Arturo Wallace BBC Mundo, Bogotá
Los glaciares de los Andes Tropicales –que cruzan Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia- se han reducido en promedio entre un 30% y un 50% desde la década de los setenta a la fecha, reveló un estudio publicado esta semana en la revista académica Cryosphere.
Los nevados andinos parecen estar desapareciendo a un avanzado ritmo.
Se trata, según el estudio, del ritmo de derretimiento más acelerado de los últimos 300 años.
·         Los glaciares de la Patagonia son los que más rápido desaparecen

·         Glaciares de Ecuador en retirada

·         El calor "disuelve" los rituales andinos
Una tendencia alarmante, si se considera que esos glaciares son la principal fuente de agua potable para millones de habitantes de la región.
La investigación, que incluye datos sobre prácticamente la mitad de los glaciares de los Andes, concluye que su derretimiento es el resultado del aumento de la temperatura, que subió en promedio 0.7º centígrados entre 1950 y 1994.
Y si bien el fenómeno es evidente en todos los Andes Tropicales, es particularmente pronunciado en los glaciares más pequeños, ubicados a menor altitud.
"En el Perú, todos los glaciares que están por debajo de los 5.100 metros ya han desaparecido", le dijo a BBC Mundo Wilson Suárez, del Servicio Nacional de Hidrología y Metereología del Perú y uno de los coautores del estudio.
Y, en toda la región, los glaciares ubicados a altitudes inferiores a los 5.400 metros han perdido en promedio 1,35 cm de su capa de hielo cada año desde 1970: el doble que los grandes glaciares ubicados a mayor altitud.
Glaciar Sajama de Bolivia

"Como el grosor máximo de esos pequeños glaciares de baja altura rara vez excede los 40 metros, con semejante pérdida anual es probable que desaparezcan completamente en las próximas décadas", afirmó el autor principal del estudio, Antoine Rabatel, del Laboratorio de Glaciología y Geofísica Ambiental de Grenoble, Francia.
Escasez de agua
Según los investigadores, el promedio de lluvias en la región ha cambiado poco durante las últimas décadas, por lo que las precipitaciones fluviales no pueden ser consideradas una causa de la reducción de los glaciares.
Tendencia global
A nivel mundial la mayoría de los glaciares han ido perdiendo terreno desde inicios del siglo XX, con muy pocas excepciones.
Pero los glaciares del Himalaya no han podido ser estudiados a fondo y también hay alguna evidencia que sugiere que algunos glaciares asiáticos podrían haber aumentado levemente su masa.
A inicios del año pasado científicos de la Universidad de Grenoble encontraron que algunos glaciares de la cordillera de Karakorum, al oeste del Himalaya, aumentaron entre 0,11 y 0,22 metros por año entre 1999 y 2008.
Pero la razón del comportamiento inusual de la cordillera Karakorum aún es incierta, ya que a nivel global los glaciares continúan perdiendo masa.
Y si no se producen cambios en el régimen de lluvias, la región podría enfrentar serios problemas de disponibilidad de agua en un futuro no muy lejano.
"Los tres países tropicales que dependemos de agua glaciar somos Ecuador, Perú y Bolivia", explicó Suárez.
Y, de hecho, el valle del río Santa, en el norte del Perú, aparece como una de las regiones más vulnerables al derretimiento de los glaciares, pues sus cientos de miles de habitantes dependen de sus aguas para la agricultura, el consumo doméstico y la generación de energía.
"También está la ciudad de Huancayo, que depende netamente del nevado de Huaytapallana", dijo el investigador peruano, quien le recordó a BBC Mundo que más del 70% de los glaciares tropicales están en ese país.
Y otras grandes ciudades, como La Paz, en Bolivia, también podrían enfrentar serios problemas de escasez.
"Los glaciares proveen aproximadamente el 15% del agua de La Paz durante todo el año y eso aumenta hasta un 27% durante la temporada seca", explicó Alvaro Soruco, del Instituto de Investigaciones Geológicas y del Medio Ambiente de Bolivia, quien también participó en la investigación.
Alarma
Otros países, como Colombia y Venezuela, no dependen en la misma medida del agua glaciar.
Pero eso no significa que el derretimiento de sus glaciares no sea motivo de preocupación.
Muchos culpan al calentamiento global por la pérdida de glaciares.
"El área que ocupan los glaciares colombianos es de apenas 45 km cuadrados y estamos perdiendo alrededor de un 3% de área por año", le dijo a BBC Mundo Jorge Luis Ceballos, del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales.
"Esto quiere decir que si persisten estas condiciones climáticas, en el transcurso de las próximas tres o cuatro décadas Colombia no tendría glaciares", afirmó.
Además, Ceballos -quien también es uno de los coautores del estudio- coincide con el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) en que los glaciares de montaña son un indicador fundamental de lo que ocurre con el clima del planeta.
"Nosotros entendemos a nuestros nevados como una alarma. Una alarma que se prendió hace dos o tres décadas", explicó.
El problema, sin embargo, es que no es mucho lo que pueden hacer individualmente los países andinos para combatir el derretimiento de sus glaciares.
Según Wilson Suárez, alternativas como la generación de nieve artificial o el uso de pintura blanca en sus laderas para protegerlos de la radiación han sido descartadas por inviables.
"Las medidas que podamos tomar como país para combatir el cambio climático no serían suficientes, tiene que ser parte de un esfuerzo global", le dijo a BBC Mundo.
"Lo único que podemos hacer en estos momentos es hacer los estudios, proyectar escenarios y en función a eso comenzar a adaptarnos", concluyó.